El sustrato para acuario, todo lo que debes saber

Decidir que tipo de sustrato para acuario utilizaremos es fundamental en el proceso de montaje, dado que en función de esta elección dependerá el tipo de acuario que se tendrá en el futuro.

Según el sustrato elegido se podrá mantener, o no, un acuario plantado; incluso hay sustratos que hacen variar los parámetros del agua, por tanto es necesario conocer que tipo de acuario se desea y, en consecuencia, decantarse por un sustrato u otro.

Aquí se verán los diferentes tipos de sustratos para acuario que existen en el mercado, así como su función fundamental en el ecosistema y recomendaciones para elegir el más acertado .

Pero antes de esto es importante conocer la definición de sustrato.

Que es el sustrato para acuario

El sustrato para acuario no es más que la arena o grava que se incluye en el fondo del acuario.

Esta arena cumple una misión muy importante para mantener el equilibrio y la calidad del agua dado que aquí, junto con el filtro, es donde se aloja una parte significativa de la colonia bacteriana del acuario.

Hay que recordar que esta colonia de bacterias nitrificantes es imprescindible para que se produzca el ciclo del nitrógeno, proceso necesario para que el agua del acuario pueda albergar peces tropicales y otros organismos acuáticos.

Además, como cualquier otra tierra, sirve para que las plantas acuáticas puedan enraizar y crecer correctamente, haciendo aún más agradable la vida de estos pequeños amigos, los peces tropicales.

manado acuario

Tipos de sustrato para acuarios

Respecto a los diferentes tipos de sustrato para acuarios hay básicamente tres, los nutritivos, los inertes y los arcillosos.

Cada uno de ellos será adecuado en función del proyecto que se pretenda montar, no se utilizaría el mismo sustrato si se busca un acuario plantado donde los peces tropicales queden en un segundo plano o si se trata de un acuario de cíclidos africanos.

Sustratos nutritivos

Los sustratos nutritivos suelen utilizarse en acuarios plantados, donde la vegetación tenga gran relevancia.

Estos sustratos contienen materia orgánica y arcillas de forma que varían los parámetros del agua, aspecto muy a tener en cuenta. A cambio son capaces de proporcionar una gran cantidad de nutrientes a las plantas acuáticas para que crezcan rápidamente y se puedan mostrar en su máximo esplendor.

A su vez los sustratos nutritivos se pueden dividir en otros dos tipos.

Sustratos nutritivos enriquecidos

Este tipo de sustrato nutritivo se diseña específicamente para acuarios de forma que liberen nutrientes necesarios para las plantas durante grandes periodos de tiempo. Suelen estar compuestos por laterita y otros materiales orgánicos.

Existen multitud de tipos de sustratos enriquecidos, algunos de ellos diseñados para utilizarlos conjuntamente con otro sustratos o gravas o también existen los diseñados para usarse en solitario.

Hay que informarse previamente si el sustrato elegido varia los parámetros del agua y, de hacerlo, en que sentido.

Sustratos nutritivos de suelo

Los sustratos tipo suelo son sustratos nutritivos que liberan gran cantidad de nutrientes durante mucho tiempo, incluso liberan CO2 lentamente de forma que son extremadamente beneficiosos para las plantas.

La contrapartida es que por su alta concentración en hierro y otros nutrientes pueden llegar a complicar mucho el mantenimiento de los parámetros del agua, incluso las primeras semanas puede llegar a ser perjudicial para los peces.

Por estos motivos no sería recomendable que un recién llegado a la acuariofilia se decantara por un sustrato para a acuario de este tipo.

Normalmente se utilizan junto con sustratos inertes, de forma que estos últimos rematen en una capa superior para decorar el acuario.

Sustratos inertes

Como su propio nombre deja entrever, estos sustratos carecen de material orgánico por lo que no aportan nutrientes a las plantas, únicamente servirían para su sujeción una vez hayan enraizado, haciendo mucho más complicado conseguir un acuario plantado con este tipo de sustratos.

La ventaja es que al no contar con nutrientes, no liberan ningún compuesto al agua y por tanto no varían los parámetros, haciendo más sencillo el control de la calidad del agua especialmente para los más novatos en la acuariofilia.

En el mercado existen múltiples sustratos inertes diferentes, desde arenas hasta cantos rodados como los de los ríos; aunque hay que evitar aquellos sustratos coloreados artificialmente, dado que han sido tratados con barnices y pinturas que pueden ser perjudiciales para los peces, especialmente aquellos peces que sean de fondo como las Corydoras o los Ancistrus.

Sustratos inertes tipo arenas

La arena es de uso común en acuariofilia especialmente como capa superficial sobre un sustrato nutritivo, dado que estéticamente es bonita y además da un toque muy natural al acuario.

La principal desventaja es que con el tiempo y dado su reducido tamaño puede llegar a compactase dificultando el paso del agua por el sustrato.

Normalmente se considera arena a aquel sustrato que tiene un tamaño entre 0’5 a 2 mm de grosor.

Sustratos inertes tipo gravas

Se consideran gravas a los sustratos con un grosor de entre 2 y 5 mm y también son muy utilizados como capa decorativa sobre un sustrato nutritivo.

Frente a las arenas, la ventaja es que al tener un tamaño mayor no sufre de compactación y es mucho más complicado que se produzcan zonas sin corriente de agua en el sustrato.

Sustratos arcillosos

Los sustratos arcillosos también varían los parámetros del agua, contando con nutrientes que liberan poco a poco en el acuario durante mucho tiempo, siendo muy aptos para mantener acuarios plantados.

Muchos aficionados no ven conveniente contar únicamente con un sustrato arcilloso, considerando necesario una capa decorativa de otro sustrato inerte.

La akadama, por ejemplo, no genera problemas de ningún tipo más allá de polvo en suspensión durante algunos días, no obstante el tiempo que dura el ciclado es más que suficiente para dejar el agua cristalina.

sustrato acuario

Aunque sí es cierto que baja considerablemente el PH del agua especialmente las primeras semanas donde hay caídas muy bruscas. Una vez la akadama queda saturada completamente las caídas ya no son tan acusadas, de forma que podría ser interesante utilizarla en un acuario donde se busque un PH bajo. De hecho es una recomendación para mantener niveles bajos de PH tal y como se indica en la entrada Como bajar el PH en acuario de agua dulce.

Actualmente tanto la akadama como el manado son sustratos arcillosos muy habituales en acuariofilia.

Recomendaciones para elegir el sustrato para acuario más adecuado

Para elegir el sustrato adecuado para un acuario en primer lugar se debe decidir que tipo de acuario se desea.

Hay que tener en cuenta que el sustrato adecuado será completamente diferente si se busca un acuario plantado, un acuario low tech o de bajos requerimientos o incluso como se indicaba al comienzo de la entrada, un acuario para cíclidos africanos.

En este sentido primero habrá que elegir la cantidad de plantas y el biotopo a representar y, en función de esta decisión, habría que decantarse por un tipo de sustrato o por otro.

No obstante sí se debe tener en cuenta que para un aficionado principiante, un sustrato que varíe los parámetros del agua complicará el mantenimiento del agua. Para estos casos podría ser interesante contar con sustrato nutritivo y plantas únicamente en una parte del acuario, tapando la totalidad del fondo con una capa de arena o grava decorativa.

akadama acuario
Akadama

De esta forma se podrán mantener algunas plantas naturales sin una cantidad elevada de sustrato nutritivo que pueda variar demasiado los parámetros, buscando un compromiso entre lo que se desea y lo que se conoce.

En la entrada Plantas de acuario fáciles para principiantes , se enumeran una serie de plantas acuáticas que no necesitan grandes cuidados y que sería posible mantener en acuarios con casi nula cantidad de sustrato nutritivo o arcilloso.

Por último y para facilitar las cosas, para calcular la cantidad de sustrato que se requiere en el acuario únicamente hay que multiplicar el largo por el ancho y por la altura deseada de sustrato, todo ello en centímetros. Al resultado dividirlo entre 1000, dando la cantidad de litros (los sustratos, como las tierras se miden en litros) exactos que se requieren para cubrir todo el fondo de la urna con la altura deseada.

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